El pasado jueves, el Dr. Naser Salim, Presidente de la Fundación CAPP, mantuvo un encuentro con Fabian Mckinnon, Director de Relaciones Externas de la UNRWA. Mckinnon, al margen de la importancia de su responsabilidad orgánica, es un prestigioso y experimentado referente internacional sobre la causa palestina. El encuentro supone un gran salto cualitativo de las relaciones institucionales de la Fundación y tuvo efectos importantes en su futura estrategia humanitaria a corto plazo.
Mckinnon transmitió al Presidente las enormes dificultades que la UNRWA y todas las ONGs están encontrando para introducir ayuda humanitaria en Gaza. Se habló de que hoy en día el ejército israelí sólo permite entrar en la franja trece tipos de artículos, de los cuales doce son alimenticios y el último medicinas, es decir, una verdadera catástrofe humanitaria.
La Fundación CAPP recibió una llamada de emergencia de los hospitales de Gaza, necesitados de material médico vital para la supervivencia de la población (incubadoras, aparatos de rayos X, desfibriladores, etc.). Por culpa de la absurda e insolidaria política del gobierno israelí, la respuesta a la llamada tendrá que esperar a que el acceso pueda ser garantizado por la UNRWA. Lo triste es que habiendo capacidad, medios y recursos, no haya posibilidad.
Hasta que vuelva el sentido común, la Fundación ha acordado en la reunión con McKinnon mantener contacto directo con los más altos responsables de UNRWA en Gaza para atender a corto plazo las necesidades que sí sea posible satisfacer (los mencionados trece productos).
La reunión terminó con una sensación ambivalente de frustración, al volverse a confirmar el sufrimiento de la población palestina, pero de optimismo, por la puerta abierta a la colaboración conjunta al más alto nivel con el principal actor humanitario en Gaza: la
UNRWA.